Naguisa: la marca mediterránea de calzado artesano fundada en 2012

Alpargatas Naguisa de yute frente al mar Mediterráneo en Barcelona

Hay marcas que cuentas en una frase y otras que necesitan que las visites. Naguisa pertenece al segundo grupo. Y aún así, la frase corta funciona: una pareja —ella diseñadora de producto, él arquitecto— que en 2012 decidió hacer zapatos de yute, a mano, desde la orilla mediterránea. El resto es trabajo, paciencia y muchos veranos.

Quiénes son Claudia y Pablo

Claudia Pérez Polo es diseñadora de producto. Pablo Izquierdo López es arquitecto. Dos formaciones que en otro contexto podrían parecer alejadas, y que aquí se entienden enseguida: una sabe pensar el objeto en relación con el cuerpo, el otro sabe pensar el objeto en relación con el espacio y la estructura. De esa intersección sale Naguisa.

En 2012 fundaron la marca con un propósito que ellos mismos formulan así: "dar vida a un zapato bello que pudiera adaptarse al pie de cada persona". Esa frase contiene su programa entero. Belleza, sí, pero al servicio del pie real, no de la idea abstracta de calzado. Esa diferencia, que parece pequeña sobre el papel, lo cambia todo cuando te los calzas.

El estudio está en Sant Just Desvern, a las afueras de Barcelona. Desde ahí trabajan con esa mezcla de oficio y mirada de diseño que separa una marca interesante de una marca más. Pequeña, mediterránea, sin prisa.

Por qué el yute

El yute es el gran aliado material de Naguisa. La marca lo describe así, literalmente, y vale la pena detenerse en la palabra "aliado". No dice "el yute es nuestro material principal" —que sería neutro—, dice aliado. Es decir: cómplice. Material que está de tu lado.

El yute es una fibra natural, vegetal, que viene del campo. Se trenza, se cose, envejece sin perder dignidad. No imita nada. No esconde nada. Cuando se moja se daña, sí —es la única exigencia—, pero a cambio te da una flexibilidad y una respiración que ninguna suela sintética puede igualar.

Sobre la base de yute, Naguisa construye toda su gama: alpargatas, bailarinas, sandalias, zapatos. La forma resulta familiar —es la del Mediterráneo de siempre— pero el trabajo está en los detalles. Cómo se anuda. Cómo se cierra. Cómo se proporciona el cuerpo del zapato respecto a la suela. Ahí es donde se nota la diseñadora y el arquitecto, en partes iguales.

Fabricación manual

Naguisa habla de "fabricación manual". No es una palabra publicitaria. Significa que cada par pasa por manos que cosen, recortan, montan. Que el ritmo de producción no lo dicta una máquina sino una persona, y que cuando esa persona termina un par, empieza con el siguiente.

Esto tiene consecuencias concretas. Las series son cortas. Las texturas son ligeramente irregulares —en el buen sentido, no en el de defecto—. Y el zapato se siente vivo desde el primer día. Hay una diferencia tangible entre un calzado industrial y uno cosido a mano: el segundo cede para acomodar tu pie sin perder forma, el primero te obliga a adaptarte tú.

Cuando te pones unas Naguisa esa diferencia se nota desde el primer paso. No hay ese periodo desagradable de "ablandar el zapato". El yute ya viene preparado para tu pie. Solo falta que tu pie le tome la medida.

La declaración de intenciones

Pocas marcas dejan tan explícita su filosofía. Naguisa la formula en cinco palabras encadenadas:

Honestidad en nuestras creaciones. Nobleza en los materiales. Utilidad en cada detalle. Humanidad en el equipo. Cercanía en nuestras relaciones.

No hay nada decorativo en esa lista. Cada palabra corresponde a una decisión concreta. La honestidad se traduce en no inventar materiales nobles donde no los hay. La nobleza, en elegir fibras que envejecen bien. La utilidad, en que un zapato bonito sea también un zapato cómodo. La humanidad y la cercanía, en cómo la marca habla con sus tiendas y con quienes la llevan puesta.

En SUNE notamos esa cercanía cada vez que tratamos con ellos. Es una marca con personas reales detrás, no con un departamento de comunicación interpuesto. Eso, aunque sea invisible para la clienta final, se acaba notando en el producto.

El zapato de mayo a octubre

En la práctica, una Naguisa entra en el armario y se queda todo el verano. Te las pones el primer día tibio de mayo —cuando todavía sobra para el frío y falta para la sandalia— y siguen ahí en octubre. Para el mercado un sábado. Para una comida larga que se alarga. Para volver caminando a casa cuando refresca.

Son ligeras. Son cómodas desde el primer día. Y son discretas, en el sentido bueno: se llevan con cualquier cosa que ya tengas en el armario sin pedir protagonismo. Eso es difícil de conseguir en un zapato de verano, donde la tentación de subir el volumen está siempre cerca.

De Barcelona a más de 20 países

Naguisa empezó pequeña y se ha ido abriendo paso sola. Hoy la marca está presente en más de 20 países. Eso pasa por dos motivos: porque el producto resiste el viaje —no se ve forzado en otro contexto— y porque hay un tipo de cliente, en muchas ciudades del mundo, que reconoce de inmediato un trabajo bien hecho.

París, Tokio, Nueva York, Berlín, Estocolmo. Las Naguisa funcionan ahí igual que funcionan en Barcelona. Esa universalidad es resultado del diseño, no del marketing.

Por qué la llevamos en SUNE

En SUNE no llevamos marcas por contar marcas. Las elegimos porque encajan con lo que somos. Naguisa encaja por todo: el propósito honesto, el material noble, la fabricación manual, la cercanía cuando hablamos con ellos en el día a día.

Y porque hay un dato que para nosotras pesa más que cualquier argumento: cuando una clienta se prueba unas Naguisa por primera vez, en una proporción altísima vuelve al verano siguiente a por otro color. Eso es lo que mide una buena marca: la segunda compra, hecha sin necesidad de descuento ni de campaña.

Cómo cuidar unas Naguisa

El yute es fibra natural y pide tres gestos básicos. Nada complicado, nada nuevo:

  • No las mojes. El agua daña el yute. Si vas a la playa, lleva otro par para la arena mojada y la orilla.
  • Límpialas en seco. Un cepillo suave de cerda. Si hay manchas concretas, un trapo apenas húmedo y solo en el punto exacto.
  • Guárdalas aireadas. En bolsa de tela, no en plástico. El plástico atrapa humedad y el yute lo nota.

Con esos tres gestos te duran dos o tres veranos seguidos sin problema. Algunas clientas nos cuentan que van por el cuarto.

Dónde encontrarlas

En nuestra selección Naguisa online encontrarás los modelos disponibles esta temporada. Si quieres probártelas con calma, pásate por nuestras tiendas de Passeig de Gràcia: las tenemos en exposición y te ayudamos a encontrar tu modelo y tu talla.

Preguntas frecuentes

¿Quién fundó Naguisa?
Claudia Pérez Polo (diseñadora de producto) y Pablo Izquierdo López (arquitecto), en 2012.

¿Dónde está la marca?
El estudio Naguisa está en Sant Just Desvern, Barcelona.

¿De qué material están hechas?
El yute es el material principal de Naguisa. Se combina con tejidos y acabados que varían según el modelo.

¿Son artesanales?
Sí. La marca trabaja con fabricación manual.

¿Solo hacen alpargatas?
No. Naguisa diseña alpargatas, bailarinas, sandalias, zapatos, zapatillas y botines, además de ropa, accesorios y cinturones.

¿Dónde se pueden comprar?
Naguisa está presente en más de 20 países. En España la tienes en SUNE, online y en nuestras tiendas de Passeig de Gràcia.